ALZHEIMER, UN TRASTORNO DIFICIL
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La Enfermedad de Alzheimer, es quizás la causa más frecuente enfermedad demencial en los ancianos, es un trastorno grave, degenerativo, producido por la muerte gradual de las neuronas cerebrales , cuya causa no es del todo conocida. La enfermedad afecta a las partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Aunque cada día se sabe más sobre la enfermedad, todavía se desconoce la causa exacta de la misma y hoy por hoy no se dispone de un tratamiento eficaz.

Es probable que no haya una sola causa. La edad es el factor de riesgo más conocido. El número de personas que sufren de esta enfermedad se duplica cada 5 años, entre las personas mayores de 65 años de edad.

Los neurólogos piensan que el aspecto genético puede jugar un papel importante en muchos de los casos de Alzheimer. Por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer familiar de aparición temprana, una rara forma de la enfermedad que generalmente se manifiesta entre los 30 y 60 años de edad, es de carácter hereditario.

El tipo más frecuente de Alzheimer es el de la aparición tardía. Se presenta en personas mayores de 55 a 65 años y en la mayoría de familias no se observa un patrón hereditario obvio. Image Hosted by ImageShack.us

El único factor de riesgo genético identificado hasta ahora para la enfermedad de Alzheimer de aparición tardía es un gen que produce una forma de proteína llamada apolipoproteína E (ApoE)strong>. Todas las personas tienen ApoE, la cual ayuda a transportar el colesterol en la sangre. Cerca de un 15 por ciento de personas tienen la forma de esta proteína que aumenta el riesgo de contraer la enfermedad.

Es probable que haya otros genes que también puedan aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad, pero aún no se han identificado. Investigadores han descubierto que la enzima BACE1, que produce una proteína tóxica implicada en la enfermedad de Alzheimer, es también importante para la mielinización o aislamiento de los axones de las células nerviosas, una característica que aporta velocidad a la comunicación entre las neuronas. Estos resultados sugieren un tratamiento para el Alzheimer que se dirija a esta enzima podría producir efectos secundarios graves.

El “Genoma Humano” es una esperanza para continuar con los estudios de este mal.

Además de la genética y de la ApoE, los científicos se encuentran investigando el papel que podrían desempeñar la educación, la alimentación y el ambiente en el desarrollo de la misma. Estos investigadores están encontrando cada vez más indicios de que algunos de los factores de riesgo de las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares, como la hipertensión arterial, el colesterol alto y los niveles bajos de ácido fólico, pueden también aumentar el riesgo de desarrollar Alzheimer. También hay mayores indicios de que las actividades físicas, mentales y sociales pueden ser factores de protección contra la enfermedad.

La enfermedad de Alzheimer es de inicio lento. A veces el único síntoma pueden ser olvidos leves, los cuales pueden confundirse con cambios en la memoria asociados con la edad, cuestión comun en adultos mayores. Las personas pueden tener dificultad para acordarse de eventos y actividades recientes o de los nombres de personas o cosas conocidas. Es posible que no puedan resolver problemas matemáticos sencillos.

A medida que avanza la enfermedad, los síntomas se notan con mayor facilidad y se agravan, lo que hace que la familia inicie su preocupación por estos sucesos.

Los olvidos o fallas de la memoria interfieren con las actividades diarias de la persona. Se les puede olvidar cómo hacer tareas sencillas, como cepillarse los dientes o peinarse; ya no pueden pensar con claridad; fallan en su intento de reconocer personas y lugares conocidos; y empiezan a tener problemas para hablar, entender, leer o escribir. Más adelante, pueden volverse inquietas o agresivas, o deambular fuera de sus casas.

En etapas avanzadas los pacientes necesitan de una vigilancia permanente por lo que llega a constituirse en un grave problema familiar y hasta económico, si es necesario internarlo en un establecimiento especializado.Free Image Hosting at www.ImageShack.us

Siempre ante la duda de si se trate de un problema circulatorio cerebral, un problema de psicopatía, una arteriosclerosis cerebral u otra afección, lo indicado es acudir a su neurólogo o internista de confianza.

Dr. Miguel Osío Sandoval

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