FLUJO EN NIÑAS

Muchas niñas con infección en la vulva o en la vagina no reciben tratamiento porque la madre le teme al examen de los genitales de su hija. El factor sicológico y las creencias sexuales de muchas mujeres, pueden ser dañinas para ellas y sus hijas. Free Image Hosting at www.ImageShack.us

Es necesario que las madres consideren el órgano sexual de sus hijas como una parte del cuerpo igual que las otras y que deben revisarla como revisan sus oidos o su boca.

La mayor parte de los problemas que se presenta en el aparato reproductor de las niñas se localiza en la vulva o en la vagina y casi todos los diagnósticos se pueden hacer mediante un simple examen visual que además, se completa con un estudio microscópico de las secreciones.

Para tomar una muestra vaginal se emplea un catéter o un hisopo, cuestión que no le causa ni dolor ni trauma a la niña. Para observar el conducto vaginal, se usa un vaginoscopio o un cistoscopio pediátrico. La vaginoscopía puede hacerse en el consultorio si la niña coopera y sobre todo la madre, cuya actitud es vital para darle seguridad a la niña. Free Image Hosting at www.ImageShack.us

Las vaginitis, tienen tal número de agentes etiológicos que, aunque todas caen dentro de dos grupos: infecciosas y no infecciosas, merecen siempre un estudio cuidadoso y orientado clínicamente.

Hay tres tipos de trastornos prepuberales: los que sangran, los que no tiene aspecto normal y los que provocan prurito, ardor y secreción.

Con sangrado vaginal:
a. Objetos extraños.
b. Sarcoma botrioide. (La localización vaginal es rara, encontrándose frecuentemente en infantes femeninas menores de 5 años de edad (90 % de los casos) y cerca de las dos terceras partes del total durante los primeros dos años de vida. La etiología de este Sarcoma es desconocida, es una neoplasia altamente maligna, de origen multifocal (1,2), que crece como masas voluminosas, polipoides, que pueden llenar y sobresalir de la vagina, con aspecto de racimo de uvas (botrioide).

c. Traumatismos genitales, por golpes, introducción de objetos e inclusive por abuso sexual.

Con aspecto anormal:
a. Genitales ambiguos.
b. Aglutinación de labios o vulva.
c. Himen imperforado y otras variantes.

Los que provocan prurito, ardor y secreción:
Vulvovaginitis es lo más frecuente. Puede ser bacteriana, por hongos o por ambos.

Dr. MIGUEL OSIO SANDOVAL

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