En una sociedad que sobredimensiona la estética corporal, el binomio “anorexia nerviosa-bulimia” ha adquirido una expansión alarmante. Estas afecciones se han constituido en los trastornos alimentarios (de origen psíquico) Anorexiamás frecuentes, con un común denominador claro : LA BUSQUEDA DESESPERADA DE UN CUERPO ESPECTACULAR ESBELTO, FLACO Y SUPUESTAMENTE SUPERSEXI, PARA TENER ÉXITO EN EL TRABAJO, EN LA SOCIEDAD Y EN EL AMOR. La importancia que se concede al aspecto físico en la cultura occidental influye a muchas personas que se sienten descontentas con su imagen.

La bulimia es un malestar psíquico que se caracteriza por episodios de voracidad y gula, es decir, comer grandes cantidades de comida en un corto espacio de tiempo en forma de “atracones”, a los que siguen siempre conductas tendentes a evitar el aumento de peso.
Sus síntomas más corrientes son: Preocupación obsesiva por la comida, con deseos irresistibles e incontrolables de comer, generalmente a escondidas. Después viene los Vómitos autoprovocados. Vomitos Hay que considerar que el actual modelo de cuerpo ideal es inaccesible para la gran mayoría de las mujeres. Las dietas aparentemente “inocentes” pueden hacer ingresar a la persona predispuesta en la peligrosa pendiente de la anorexia nerviosa. Cuanto más tiempo transcurre, más difícil es detenerse, con mayor probabilidad de que queden secuelas irreversibles.

Antes de hablar de los síntomas de estos trastornos, hay que reflexionar acerca de nuestra cultura y de una etapa de la vida bastante complicada, la adolescencia. Parece que tanto la anorexia como la bulimia son especialmente frecuentes desde los años 80, en la cultura de los países del “norte” y en la segunda década de la vida. Medios de Comunicaciòn
Los medios de comunicación tienen gran responsabilidad con todo esto: constantemente nos bombardean con mensajes sobre el estereotipo para ser una persona atractiva y de éxito, especialmente dirigidos a las mujeres jóvenes. La belleza física aparece siempre asociada al éxito sexual, social y profesional. Todas se conocen los nombres de las top-models, pero a casi nadie le saben los nombres de nuestras mujeres como Luisa Cáceres de Arismendi, Teresa Carreño, mujeres literatas, científicas, premios Novel, madres ejemplares etc. Las revistas, los programas de televisión, las películas nos ofrecen abundantes modelos de cuerpo ideal, que no son de ningún modo ideales: primero, porque muchas veces los modelos son montajes de varias fotos retocadas y no existen en la realidad, además que muchas son productos del bisturí de algún afamado cirujano estético, llegando hasta el colmo ahora que hasta las “lolas” se rifan en muchos comerciales; y segundo, porque es subestimar a las personas el condenarlas al éxito o al fracaso por uno solo de sus múltiples atributos, la belleza y la perfección de su cuerpo. De la misma forma que se nos recuerda cómo debemos ser (altos, estilizados, vestidos a la última) se nos sugiere cómo podemos conseguirlo: dietas milagrosas,Kate Mossoperaciones de cirugía estética, liposucción y lipoescultura, productos de belleza como la Baba de Caracol y paremos de contar la cantidad de propaganda engañosa y criminal.

Por todo esto hablar de anorexia y bulimia es cuestionar la cultura primer mundista. Necesitamos una renovación de nuestros valores y de nuestras conductas. Necesitamos poner énfasis en otras características (ingenio, integridad, talento, inteligencia, sentido del humor…) a la hora de evaluar la valía de las personas.

PREVENIR LA BULIMIA Y LA ANOREXIA
Las claves para prevenir estas enfermedades son: que la publicidad y el estereotipo que se nos propone no menoscabe la seguridad en nosotros mismos. Desde pequeñas se les inculca que el cuerpo ideal es el de sus muñecas Barbies. Consultar con un especialista antes de iniciar una dieta; sobre todo si se está en fase de crecimiento. Acudir al médico en cuanto se empiece a detectar una pérdida desproporcionada de peso. Solicitar ayuda psicológica para el enfermo y la familia.
Comiendo sano y haciendo ejercicio de forma adecuada, permitirás a tu cuerpo mantenerse en el peso que necesita. NIKEAprender a gustarte tal y como eres, A MENOS QUE DEBAS REALMENTE TOMAR ALGUNAS MEDÍDAS EN CUANTO A TUS HÁBITOS DE VIDA SE REFIERE, te ayudará a aceptar tu “peso natural”.

Casi todo el mundo tiene algún grado de inconformidad con alguna parte de su cuerpo, algún rasgo o alguna parte que le resulta desagradable. Esto no es nada de que preocuparse. Al contrario, una de las mejores cosas que podemos hacer para mejorar nuestro aspecto es conocer nuestros defectos y tratar de que no se noten demasiado o de corregirlos si es que te hacen sentir mal ante los demás y sobre todo contigo mismo, pero igualmente debemos conocemos nuestros puntos fuertes y saberlos explotar. En este sentido los varones y las hembras difieren bastante: mientras que ellos suelen evaluar sus cuerpos de forma realista, las chicas se ven habitualmente como más gordas y menosMedidas Perfectas atractivas de lo que piensan los demás. La queja más frecuente es acerca de la grasa, que se acumula en mayor proporción desde la pubertad como parte del de desarrollo natural, “los cauchos”, las “revolveras”, esa lipita, la papada, los brazos y las caderas etc. Esta distorsión de la imagen incrementada en las chicas se debe en gran medida a razones sociales y educativas que ya las hemos comentado y a las cuales debemos atacar.

Dr. Miguel Osìo Sandoval

Relaciónalo con otros Blogs:
Blogalaxia:
Technorati:

Página Principal
Anuncios