TENSIÓN ALTA O HIPERTENSIÓN ARTERIAL

Cuando se sufre de tensión alta o hipertensión la sangre circula por las arterias a una presión mayor que la deseable para la salud. Es decir, la presión que ejerce la sangre sobre las paredes arteriales es superior a lo normal, por lo que puede suceder alteracion en las paredes arteriales y sobre todo en el corazón que trabaja permanentemente forzado, ya que necesita contraerse con más fuerza para poder expulsar la sangre de los ventrículos, especialmente el ventrículo izquierdo, aunque puede haber hipertensión pulmonar (enfisematosos, etc.) donde es el ventrículo derecho el que se ve afectado.

En la mayoría de hipertensos no se presentan síntomas para advertirles del peligro y cuando estos aparecen es que ya hay alteraciones orgánicas más o menos importantes. Un gran porcentaje de las muertes en personas adultas son como consecuencia directa de la hipertensión o de sus complicaciones sobre el sistema cardiovascular, el cerebro y el riñón. La hipertensión arterial es una enfermedad silenciosa y un alto porcentaje de personas vive sin saber que es hipertensa, y desgraciadamente la hipertensión puede manifestarse con una hemorragia cerebral o un infarto al miocardio; la hipertensión arterial se ha denominado como un “asesino silencioso”.

Es indispensable realizar un control periódico de la presión arterial, especialmente cuando existen antecedentes familiares, de esta manera se evitarán las complicaciones y consecuencias de la enfermedad.Free Image Hosting at www.ImageShack.us

La sintomatología de la hipertensión es muy pobre, a lo más puede dar cefaleas (dolor de cabeza) especialmente de tipo matinal, decaimiento, mareos, visión borrosa, visión de puntos destellantes, todos síntomas muy inespecíficos.

Una cifra normal para los adultos hasta los 50 años aproximadamente es de 120/80 mm Hg. Esto significa que el corazón ejerce una presión máxima de 120 mm Hg durante la sístole, y que el corazón en la diástole, tiene una presión de 80 mm Hg.

La tensión arterial se ve afectada por dos vías principalmente entre otros: el volumen de sangre que circula por las arterias, y el calibre de las arterias por las que circula, calibre que puede ser afectado por vasoconstricción y por las placas de colesterol o ateroesclerosis. En general, cuanto más volumen de sangre circulante y cuanto menor es el diámetro por el que circula ese volumen, mayor es la TA.
Los riñones controlan el volumen de agua circulante y la cantidad de sal que contiene el cuerpo. Estos dos hechos tienen efectos directos en la TA. La sal hace que se retenga más agua en la circulación, lo cual a su vez puede aumentar la tendencia de las arterias a hacerse más estrechas.

Dr. Miguel Osío Sandoval

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