Venezuela…alerta y cuidado….

Alguien etiquetó a la TV  como el “EL huésped Alienante”,  frase que vemos materializada hoy día.  Ante una CAMPAÑA preocupante, productora de un estado sociopático en Venezuela, como médico holístico (cuerpo, mente y alma), debo exponer mi preocupación de alguna manera, para alertar y prevenir situaciones que pueden ser “perjudiciales para la salud mental y física de nuestra población”. Por ello recurro al hombre que en mi concepto, representó a la buena televisión. Maestro productor, animador y educador, en espacios televisivos, EL HOBRE TELEVISIÓN, del cual extraemos algunos conceptos. Free Image Hosting at www.ImageShack.us

JUICIO A LA TELEVISIÓN VENEZOLANA
Revista Resumen, Nº 346, 22 de junio de 1980
Renny Ottolina

La televisión venezolana, hoy por hoy, no aporta lo que debiera a la cultura nacional. Es más, su influencia es, quizás, negativa. Para tener un punto de partida me veo obligado a comenzar por el final, que en caso de un juicio es el veredicto. Encuentro la televisión venezolana culpable de ignorar la dignidad de los habitantes de nuestro país. Paralelamente la encuentro culpable de desidia en su programación y de pecar de ligereza en cuanto a la responsabilidad que implica su inmenso poder. Responsables por igual de esta situación: los patrocinantes, las agencias de publicidad y las estaciones de televisión. Conocido el veredicto y los culpables estudiemos las razones determinantes, y veamos cómo un principio razonable puede ser distorsionado por una miopía de la industria, hasta el punto de convertirse en causa del mal causado.
Free Image Hosting at www.ImageShack.us
La televisión tiene una influencia en el hogar mucho mayor que la de cualquier otro medio de comunicación masiva. Su fuerza es terrible. Esa fuerza implica una mayor responsabilidad. Quien no sabe asumir esta responsabilidad no está a la altura de la fuerza de la cual dispone. Es hora de que la televisión venezolana esté a la altura de su fuerza. Es hora de que la competencia entre estaciones cese en su lucha por demostrar quién puede ser el más vulgar de todos. Es hora que la competencia sea para ver quién puede lograr el mayor respeto, el mayor aprecio y el mayor cariño de la comunidad venezolana. Los patrocinantes no deben pagar programas donde haya situaciones que vayan en contra de la dignidad familiar ni aquellos que puedan deformar la percepción que los niños deban tener de la vida. Las agencias de publicidad tienen la obligación de no recomendarlos las estaciones de televisión tienen el deber de no producirlas”.

“Y las agencias de publicidad no deben vacilar en recomendar, además de la cosa cuantitativa, el valor cualitativo. De no ser así yo predigo que la televisión venezolana se irá hundiendo cada día más, en su mar de irresponsable vulgaridad con la única consecuencia de provocar la intervención del Estado. Y tendrá que intervenir el estado atendiendo el clamor de los hombres y mujeres responsables del país, que cada día hacen sentir más fuerte su voz de justa protesta”.

Dr. Miguel Osío Sandoval
Relaciónalo con otros Blogs:
Blogalaxia: ”ADICTOS”
Technorati:

Página Principal